Seguramente la fortuna del encuentro. La Gravedad del Amor. Marcelo Zamora, Escritos
ContemplarContemplar. Al contemplar recuperamos nuestra esencia perdida y volvemos a lo que somos, porque somos naturaleza...
La bellezaLa belleza. Serie temática sobre diferentes manifestaciones de la belleza
La vida se abre pasoLa vida se abre paso. Serie Temática. A pesar de todo lo que hacemos, la vida sigue avanzando...
EscritosEscritos. Escritos cortos de Marcelo Zamora

Series Temáticas » La Gravedad del Amor » Seguramente la fortuna del encuentro

Seguramente la fortuna del encuentro

Publicado: viernes, 25 de diciembre de 2015

Seguramente la fortuna del encuentro.

Como dice la canción, con su blanca palidez. Profundo el océano azulado en su mirada, veteados ambarinos naturales por momentos cubriendo esas mejillas siempre sonrojadas.

Fugaz momento en nuestros mundos con aires de eternidad. Delicado sonido del tiempo de la belleza, aromos y hedonismo de armonías de vientos.

Sin tonos disonantes, sin palabras desafortunadas, sin probabilidades de confluir los universos tan enquistados de nuestros devenires. Pasados decidiendo la brevedad de ese presente, tan único, tan irrepetible, tan indefendible…

En segundos los meses se quedan sin resto…

Como dice la canción, con su blanca palidez, cuál ángel enviado a mis faltas, mis tropiezos… perderse en ese deleite de ensueño que era su presencia, no puede ser más que un motivo de alegría, siempre… aunque el agua se haya ido ya de entre los dedos.

Allí la vislumbro hoy, leyendo, como siempre… quien sabe que lucidez, que inmensidad esté conmoviendo su alma en este instante…da igual estando tan lejos…

Algo de belleza debe haber entre los enamorados, aunque el deslumbramiento sea un egoísmo posesivo pasajero, algo de belleza debe quedar en eso… seguramente la fortuna del encuentro… lo que se graba en la vivencia de esa ilusión de estar completos….

Algo de belleza sino se recrea al venir al corazón el recuerdo porque si la felicidad siempre es sólo un relámpago, la energía que ha dejado ese cielo, perdura cuál respiro intenso para el alma y los sueños.

Marcelo Zamora, 13 de septiembre de 2014

« La Gravedad del Amor. Introducción | En mi mundo te estaba esperando »

Espacio patrocinado. ¿Cómo anunciar aquí?