Beldad silente. Celeste. Marcelo Zamora, Escritos
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Beldad silente

Publicado: domingo, 31 de julio de 2011

Celeste, siempre celeste... nunca deja de deslumbrar su limpidez... Cada paso por cualquier averno en el pasado justifican este sendero angosto de belleza inefable...

Tan de moda hoy hablar de alienígenas, que llegaron en tantas ocasiones para salvarnos... dicen que algunos santos eran alienígenas... que los ángeles son alienígenas...

Por más sonrojos y enojos, Celeste... te abarca la teoría perfectamente... firmeza sin perder un ápice de ternura... allí va... completamente despreocupada de la imagen... Mi teoría es que ella sabe que su gracia física no necesita competencia alguna... creo que su falsa humildad esta allí en saber que no necesita cosmética...

Muchos tontos como yo se le acercan a diario... su discurso simplemente te impacta, te lleva a lugares que no esperarías jamás... y te olvidás de lo que inicialmente te acercó a esta mujer.

Todos huyen... obviamente... yo me quedé... y ese es mi gran atributo... supongo...

Hay personas que juegan sin quererlo pero sin dudarlo al analista... nunca niegan, nunca asienten, sin embargo... siempre hacen saber con expresiones sutiles, lo que sienten, piensan o creen. La sencillez en estos casos es indispensable. El uso escaso de la lengua, el aprovechamiento exacto de la virtud, el lenguaje de las acciones que sobra a la hora de dilucidar las intenciones.

Pobre Celeste... se molesta cuando escribo sobre ella... y yo aliviano las cosas haciéndole comprender que casi nadie me lee y que en realidad es una necesidad mía de escribirle y registrar lo que a su lado se siente...

Pobre en realidad mi mente... que nunca logra acostumbrarse a la beldad silente... Otro Domingo donde el Cielo, nublado, parece Celeste. No me cansa nada de aquello que otrora me aburriese y me volviere indiferente. No me inquieta nada, no me apremia ni me exigen ansiedades, dudas o difidencias... No me altera pensar que viene más allá del presente.

Poco a poco voy creyendo que el amor existe, y quien sabe, quizás algún día... sepa lo que es realmente.

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