Ubuntu. Entre la fe y la razón (Fides et ratio). Marcelo Zamora, Escritos
ContemplarContemplar. Al contemplar recuperamos nuestra esencia perdida y volvemos a lo que somos, porque somos naturaleza...
La bellezaLa belleza. Serie temática sobre diferentes manifestaciones de la belleza
La vida se abre pasoLa vida se abre paso. Serie Temática. A pesar de todo lo que hacemos, la vida sigue avanzando...
EscritosEscritos. Escritos cortos de Marcelo Zamora

Series Temáticas » Entre la fe y la razón (Fides et ratio) » Ubuntu

Ubuntu

Cuanto necesitamos aprender de África...

Publicado: martes, 15 de septiembre de 2015

Ubuntu. Cuanto necesitamos aprender de África...

No existe una traducción literal, ni siquiera aproximada a la preciosa palabra Zulú “Ubuntu”.

Desde occidente se ha tratado de dar alguna idea acerca de lo que significa, pero claro está que las palabras, son parte de la lengua y la lengua es la cultura de un pueblo. Difícilmente podríamos comprender desde esta concepción competitiva, controladora, egoísta, individualista y conquistadora que tenemos programada en nuestra mente y nuestro ser lo que esta palabra significa realmente.

De todas las traducciones posibles que se han aventurado de la misma la que más me parece que se relaciona con lo que es para los nativos de esa lengua es la frase: “soy porque somos nosotros”
En nuestro existencialismo de principios del Siglo XX alguien aventuró una concepción similar pero claramente no tuvo ninguna chance de ganar lugar en una cultura que se basa en la propiedad y en el reinado sobre los otros y sobre lo otro.

Dice Marcel, como lo dicen los zulús en su lengua nativa, que el ser efectivamente es un nosotros. Y esto significa que nunca hay un ser como entidad solitaria, el ser es aquello de lo que somos parte y a la vez nos rebasa.
Incluso la intentona del ermitaño se juega contra un tú al cual no quiere escuchar ni ver, que es el mundo. Siempre soy porque somos. Soy quien escribe ahora porque hay quien lee luego.

Soy quien habla porque hay quien escucha y viceversa. El mundo humano no es como el de los tigres y una vez adultos se internan solitarios en la selva y viven sus vidas en soledad. Incluso los tigres cuando llama la naturaleza se juntan con otros tigres para procrear y competir por eso.
Es un poco mortificante comprender cuan errónea es esta nuestra forma de vivir y concebir al mundo y a los otros, donde hablamos de derechos individuales y muy poco nos ocupamos del derecho colectivo de la humanidad, de la vida y las especies.
Si el mundo se está fritando en nuestros propios desechos se debe a este egoísmo, a este egocentrismo conceptual de todo. Es mi propiedad hago lo que quiero, entonces jodo a todos porque como estoy en mi casa me asiste el derecho de mi propiedad.
Ese concepto llevado a más es el que hace posible que las fábricas contaminan y nadie pueda hacer nada, que dentro de las fronteras de países enteros se comentan crímenes terribles y contra los soberanos de esos estados no se pueda ni decir nada… El mismo concepto hace que alguien compre un bosque, lo desmonte, haga canales y plante soja y luego todos nos inundemos.
El mismo concepto que hace que los gobiernos corruptos vendan selvas y estas sean convertidas en poco tiempo en ranchos de hacendados… extinguiendo no sólo especies, sino las chances de toda la humanidad de sobrevivir al cataclismo climático que día a día estamos alimentando…<!--more-->

Cuanto necesitamos aprender de África entonces…

Estamos llevando el mundo mismo a la perdición por no comprender que no somos islas desiertas, por no aceptar que ser implica ser con otros…
Desde ya no me imagino a jefe narco abrazando esta filosofía y mucho menos a los políticos que abrazan primero que nada el dinero.
Pero si me imagino a la población general, intentando empezar a cambiar, ocupándonos todos unos de otros, ocupándonos todos del cuidado de nuestra salud que empieza por el cuidado de lo que comemos y de lo que bebemos, es decir del cuidado de nuestro entorno, de nuestro único planeta donde vivir…
Si me imagino muchas cosas que todos los que no tenemos ni dinero ni poder podríamos cambiar tan solo comprometiéndonos a legar a las futuras generaciones un mundo digno de ser vivido…

Sabemos que quienes están en el poder, necesitan que estemos aislados unos de otros, para poder dominarnos y que si todos nos pusiéramos a vivir, pensar y sentir de una manera diferente, comprendiendo que somos parte de un todo, y actuáramos como un todo, ya nadie podría oprimirnos con su dinero, ni con sus mercenarios ni con sus relatos armados de mentiras para aplastarnos.

Somos indiferencias, millones de indiferencias… mientras a mí no me pasa, no importa… si sólo pudiéramos comprender que nos guste o no, cuando le pasa a otro, nos está pasando a todos…

Creemos ser cosas aisladas y no somos ni cosas, ni aislados, somos parte de un tejido, de un tramado que hemos permitido que se enhebre para beneficio de quienes detentan el poder y los privilegios.
Islas de basura en el Pacífico de dimensiones que cuesta comprender, especies extintas en pocos años, hambrunas, guerras, multimillonarios mirando por TV como mueren de hambre en India, en África, en Asia, en Latinoamérica…
Y seguimos dormidos… el sudeste asiático devastado por la producción agrícola, selvas invaluables para el clima mundial… la Amazonia devastada para extraer oro y criar ganado…

Cada ser humano jugando al sálvese quien pueda…los ricos creen que podrán comer oro cuando el planeta diga basta, los poderosos creen que podrán beber sus estratagemas cuando las mentiras nos hayan llevado a un camino de ida al final.
¿Será hora de comprender que las culturas originarias tienen mucho que enseñarnos?
¿O finalmente nos ahogaremos en nuestra soberbia de humanidad todopoderosa y dominante del todo?

No hay ilusión más absurda que la del egoísmo, que la de creerse infalible, inaccesible, único o especial… somos parte de un todo y somos, en definitiva, porque somos un nosotros…

Somos un nosotros con otros seres humanos, de no existir otros no habríamos nacido… Somos un nosotros con las demás especies vivas del planeta, de no ser por ellas no tendríamos con que alimentarnos… Sobra con pensar si estaríamos aquí de no existir las abejas, las flores, las aves, los predadores….
Somos un nosotros con el universo mismo porque de no existir un planeta como el nuestro, de no existir el oxígeno y el agua, el sol y las galaxias, de no existir las supernovas que expulsaron elementos químicos al universo al morir… no estaríamos aquí…

No es necesario contar con fe espiritual para suponer que somos un nosotros… todo lo que he descripto es lo que la ciencia más dura ha logrado descubrir de lo que somos dentro de la maquinaria maravillosa e inefable del universo…

Tienen mucha sabiduría los zulús…

Justamente nuestra vanidad es la que nos condena… nos condena destruyendo el único mundo que tenemos donde vivir, suponiendo que tenemos derecho alguno a dominar las vidas de otros y de otras especies…
Si solo nos pusiéramos a buscar todo lo que nos relaciona con esa persona que sufre al otro lado del planeta… o nos detuviésemos a pensar cómo cambia nuestro mundo cada vez que permitimos que los codiciosos, los lujuriosos, los avaros derrumban toda la belleza que la Creación tiene para nosotros en cada ser vivo, en cada tierra, en cada espejo de agua…
Está en nosotros la voluntad de aprender de la sabiduría de los pueblos originarios y empezar a buscar caminos posibles para ser, Ubuntu…

Soy porque somos nosotros…

Marcelo Zamora, 14 de septiembre de 2015

« Porque | Autenticidad »

Espacio patrocinado. ¿Cómo anunciar aquí?