¿Te acordás de cuando descubrías el mundo?. La Belleza. Marcelo Zamora, Escritos
ContemplarContemplar. Al contemplar recuperamos nuestra esencia perdida y volvemos a lo que somos, porque somos naturaleza...
La bellezaLa belleza. Serie temática sobre diferentes manifestaciones de la belleza
La vida se abre pasoLa vida se abre paso. Serie Temática. A pesar de todo lo que hacemos, la vida sigue avanzando...
EscritosEscritos. Escritos cortos de Marcelo Zamora

Series Temáticas » La Belleza » ¿Te acordás de cuando descubrías el mundo?

¿Te acordás de cuando descubrías el mundo?

La absurda dictadura del consumo... El que más tiene y el que tiene nada vamos todos al mismo lugar…

Publicado: viernes, 11 de marzo de 2016

¿Te acordás de cuando descubrías el mundo?. La absurda dictadura del consumo... El que más tiene y el que tiene nada vamos todos al mismo lugar…

Yo recuerdo muchos de esos momentos y siempre son fuente de inmensa alegría. Mi niñez y adolescencia transcurrió en un barrio en las afueras de la ciudad, donde había más terrenos baldíos que propiedades, donde a sólo trescientos metros estaba el arroyo y la inmensidad de la pampa que era interminable en aquel entonces porque no había más que campo y montes isla a lo lejos…

Camino al Jardín de Miss Nancy las arboledas inmensas, el silencio hallando discontinuos por los sonidos de la vida. Ranas, chicharras, aves… y el viento… cuando la ciudad lo invade todo el viento sólo se escucha en la furia pero no en la calma… o aquellos pasos que daba cargando la guitarra ridículamente grande para mis ocho años, de la mano de mi madre… aquellos oídos podían oír asombrados los diferentes sonidos que producen las diferentes tipos de hojas de cada árbol mecidos por la brisa del este de la tarde…

La llovizna del sudeste cuando el frío se hacía sentir en estas latitudes y me sentaba en la galería de mis vecinos a observar la delicadeza de las gotas reverdeciendo todo… el pino en la ruta nueve y la helada en el campo frente a mi ventana… los jazmines de mi madre que eran motivo de su alegría más grande cuando la inmensa planta se extasiaba de aromos y flores blancas…

El ocaso escondiendo el circulo de fuego naranja tras los eucaliptus lejanos, inalcanzables… y las historias que se tejían en la imaginación… fruto de vivir en los dominios de la Belleza…

La libertad… saber y entender la esencia de todo en el vuelo de las perdices que al escuchar nuestros pasos volaban alejándose del peligro que siempre fuimos para ellas y entonces ignoraba…

Las garzas blancas, inmensas adornando el monótono verde del arroyo y adornando cuál jazmines gigantes los eucaliptus del Golf. Recuerdo muy bien ponerme a mirar por largo tiempo y verlas pasar en grupos grandes, en ese momento me parecía como cien… no sé cuántas serían en verdad…

Clasificar las hormigas, negras, coloradas y las negras que no comían plantas con cola beige o eso al menos había logrado entender con el incipiente espíritu de observación y admiración de la niñez…

Y todo esto que parece melancolía o percepciones sin importancia no es nada de eso… Es motivo de alegría y plenitud…  y como no hay felicidad si no se comparte… es una invitación a que vuelvas a ese tiempo en que tu alma era tan libre como se puede ser…

¿Y para qué? diría un amigo si leyera alguna vez lo que escribo… Me parece escucharlo…

Tal vez para recordarme y recordar a todos lo que somos… somos seres vivos… y ningún ser vivo debiera ser sometido, pisoteado y retorcido por el sistema de la manera en que lo hace nuestro modo de vida hoy…

Cuál Máximus en la arena romana vuelvo a esos lugares donde la vida es hermosa haciendo como él que viajaba su alma al Elysium con su amada y hermosa morocha española y su hijo… y si has leído hasta aquí deberías hacer lo mismo… ya mismo, y dejar todo lo que estás haciendo…

¿Acaso trabajar como esclavo para acumular podría darte un segundo de felicidad similar a la que podés vivir si centrás tu vida en vivir sintiéndote parte del todo?

¿Qué sentido podría tener querer tenerlo todo si ya sos parte de ese todo…?

Si urge la necesidad de tenerlo todo es porque la dictadura del pensamiento consumista te ha privado de quien sos… te ha privado de todo… te ha dejado sin alma… sin sueños… comprar una lata con ruedas por vistosa que sea no puede ser el objeto de una vida…

Por eso insisto…

¿Te acordás de cuando descubrías el mundo?

¿Te acordás de esa energía, de esa alegría, de ese asombro… de todo lo que te invitaba a soñar cada cosa que descubrías….?

Hay mucho por descubrir todavía… no te atés a ninguna melancolía… si mirás tus vidas pasadas, miralas para aprender quien sos y lo que estás perdiendo apretado por las urgencias de la rutina…

Llegar a la adultez no es morir o no debiera serlo al menos…

Todo esto es cháchara que no sirve para nada dirán todos aquellos que no comprenden adónde deseo humildemente llevarlos…

Al centro de sus almas… porque si uno intenta romper las cadenas de la alienación a la que nos somete el sistema de represión en que vivimos… el sistema de destrucción sistemática de vidas en que vivimos… donde los chicos y los grandes necesitan drogarse o emborracharse para soportar el peso de la dictadura del dinero… si uno logra hallar las grietas y recuperar al menos su libertad interior… es probable que volvamos a ser nosotros mismos… y no ya eslabones de una cadena de destrucción masiva que se está llevando vidas en amarguras, que está destruyendo todo un planeta por acumular quien sabe para qué, cosas que no podremos llevarnos cuando tengamos que devolver nuestra carne a la tierra…

NO seamos avaros con la vida… defendámosla defendiendo primero la nuestra… y luego las de todos los seres vivos…

Una tarde más saliendo del trabajo, la mente rebalsando de preocupaciones y la vida me hizo un regalo increíble… allí estaba y todos pasaban sin haber advertido su presencia… mi compañera de trabajo me preguntaría… ¿Cómo lo viste? Y la verdad es que no lo sé… aunque intuyo que Dios deseaba recordarme que la vida es mucho más que lo que me estaba alterando en ese momento… y tal vez sea que sin importar la edad que cargue me niego rotundamente a perderme el espectáculo único, hermoso e irrepetible de la Vida, en todas sus formas y manifestaciones…

Un regalo sencillo… un aguilucho en una esquina muy transitada de una ciudad atestada de ruido y humo… allí quieto… como una estatua… como si fuese un adorno de la construcción… increíble… y su compañero o compañera en algún lugar llamando con ese sonido tan característico de las águilas…

¿Te acordás de cuando descubrías el mundo?

Hasta el más común de los gorriones es una obra maestra ingeniería genética que los humanos no podemos ni siquiera imitar…

Siempre seremos libres… podrán atar tus manos, tus pasos, podrás despojarte hasta dejarte con las monedas contadas para sobrevivir… pero tu alma puede ser libre… siempre… y podés regocijarte en la Vida… que aún lucha por nosotros y no nos ha abandonado, incluso cuando la estamos exterminando en todo el mundo... y hasta nos viene a visitar en medio de la ciudad para recordarnos qué cosas son las importantes y qué cosas son inventos nuestros o de otros para dominarnos y explotarnos unos a otros y a la vida misma…

Todos caminamos hacia el mismo lugar… toda carne va al mismo lugar, tarde o temprano… la tierra… y no hay posesión alguna que pueda cambiar eso…

El que más tiene y el que tiene nada vamos todos al mismo lugar…

Pero el tránsito que hagamos en nuestro tiempo… sólo depende de la elección que hagamos…. Cada día… y siempre.

 

Marcelo Zamora, 11 de marzo de 2016

Le comparto en video el llamado del aguilucho tan característico. Si son de Rosario pueden escucharlo en vivo en el estacionamiento del supermercado que está en Avenida Alberdi y Carballo, allí anida una familia de aguiluchos pero no he logrado verlos se camuflan muy bien.

« ¿Dónde quedará mi tierra prometida…? | Cuando amanece en el desierto »

Espacio patrocinado. ¿Cómo anunciar aquí?