Sobrevivientes.... Entre la fe y la razón (Fides et ratio). Marcelo Zamora, Escritos
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Sobrevivientes...

Publicado: martes, 10 de febrero de 2015

Sobrevivientes....

Observaba una obstinada plantita creciendo en una pared húmeda… una sobreviviente…

La vida es de aquellos seres capaces de anteponer valor y sacrificio frente a las peores circunstancias…

Las pruebas siempre suceden para llevarse lo peor de uno. Y muchas veces, no todas, sobrevivir se trata básicamente de poder vencer la tentación de entregarse…

No hay vanidad, seguridad, racionalismo, pericia, inteligencia ni lucidez que se sostengan ante el peso de una pérdida significativa.

No siempre se pierde algo insoportable como la vida de alguien a quien se ama, muchas veces una pérdida bisagra de un tiempo de nuestras vidas puede parecer algo menor para algunos y el fin de todo para otros…
Perder seguridad afectiva parece terrible hasta que la madurez enseña a no pender de sentimientos y emociones…

Perder seguridad económica parece el fin hasta que se acepta que Dios proveerá y se aprende a no pender de la razón y la propia pericia.

Perder la tranquilidad del curso ya elegido parece una maldición hasta que se comprende que nuestra existencia no puede ser sostenida en la eterna mediocridad y llega la hora de desviar el decurso y enfrentar lo imposible para inventar lo factible…

Allí donde la vida te parece perfecta o al menos y tranquila y acomodada, allí mismo aguarda una gran roca de tropiezo donde dar de la peor manera esperable...

Es que mal que nos pesa, la vida es cambio o no es vida.

Incluso la peor de las pérdidas que puedan tenerse siempre encierran una elección, honrar una vida salvando otras… o morir en la depresión… algo que Gerónimo me ha enseñado con su ejemplo de lucha ante su trágica pérdida hace muchos años…

Las especies cambian, se adaptan o perecen.

El planeta cambia, terremotos y volcanes son esenciales, son tragedias personales muchas veces pero sin ellos no habría nada de todo lo que abunda y estalla en lo que llamamos vida… Sin inundaciones civilizaciones como la hindú o la egipcia no habrían iniciado la historia…

Las personas cambiamos, amamos, dejamos de amar, crecemos, olvidamos, pensamos, cambiamos de forma de pensar…

El universo mismo cambia, todo el tiempo. Si el sol no perdiese su combustible en la fusión nuclear no habría ni luz ni calor ni vida y aunque lejano sabemos que llegará un día en que se apagará… y de sus restos se alimentarán otras vidas en otros tiempos formando planetas, piel, carne y sangre de esa misma materia…

Es muy difícil pensar así… en medio de las pruebas pensar así es un desafío tan enorme que casi nunca lo logramos y nos deprimimos o estallamos en ira o lanzamos cualquier fe que hayamos abrazado como una cosa que ya no nos sirve…

Y es esta incomodidad, esta devastación de todas tus costumbres, certidumbres y espacios seguros y cerrados realmente una necesidad de la vida misma por cambiar y crecer porque de quedarnos allí cada vez estaríamos más inmóviles, estaríamos empezando a morir desde el peor lugar para hacerlo, desde el alma…

Marcelo Zamora, 10 de febrero de 2015

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