Los últimos bastiones del hombre por suscribir a la Vida. Entre la fe y la razón (Fides et ratio). Marcelo Zamora, Escritos
ContemplarContemplar. Al contemplar recuperamos nuestra esencia perdida y volvemos a lo que somos, porque somos naturaleza...
La bellezaLa belleza. Serie temática sobre diferentes manifestaciones de la belleza
La vida se abre pasoLa vida se abre paso. Serie Temática. A pesar de todo lo que hacemos, la vida sigue avanzando...
EscritosEscritos. Escritos cortos de Marcelo Zamora

Series Temáticas » Entre la fe y la razón (Fides et ratio) » Los últimos bastiones del hombre por suscribir a la Vida

Los últimos bastiones del hombre por suscribir a la Vida

Publicado: sábado, 16 de julio de 2011

Reflexiones Encuentro hombres 14 de julio

Tras cada encuentro de catequesis familiar o reunión de hombres, en cuanto logro escaparme de mis obligaciones me sumerjo en la necesaria aventura de reflexionar sobre lo vivido en esas ocasiones. Cada persona tiene su forma de expresar, sentir, disentir y vivir, este espacio secundario donde la vivencia pasa por el pensamiento. La palabra escrita, es mi forma.

Aprovechando que cuento con los e-mails de algunos de los hombres con los que compartimos este grupo, me tomo el atrevimiento de compartirles mis reflexiones sobre la última reunión.

Fue muy movilizante la última reunión, un padre hablando de su hijo perdido... un Pedro invitándonos a revisar cuantos días, minutos y segundos podríamos escribir en nuestro diario de vida como días vividos... un Germán que con tremenda valentía, nos aleccionaba quizás sobre la posición de apertura, libertad e inocencia con que debemos renacer cuando el Señor nos toca...

Ante ciertas cosas puedo hablar, ante el dolor puedo hablar mucho más excepto cuando ese dolor me sobrepasa y sólo puedo expresar a Dios en silencio que se apiade de ese hombre que sufre y le envíe ángeles en su socorro, porque si algo urgente viví esa noche fue la impotencia de ese padre, la desazón que cala los huesos y devora las entrañas. Sinceramente no me animé a decir nada, no creí que nada de lo que dijere pudiera ser de utilidad. Y muchas veces esa es nuestra misión... poder permanecer en silencio pero presentes para quien lo necesita...

No soy de las personas que suscriba a rituales, es mi mayor debilidad y dificultad en mi relación con Dios. Sin embargo y desde el alma, mi única reacción posible fue pedir la asistencia de los ángeles para este hombre, y hoy vuelvo a hacerlo y cuantas veces pueda vuelvo a hacerlo. No sé si es una costumbre en desuso, pero siento que en situaciones así, el llamado a los ángeles está justificado.

Hace unos años que me considero en la senda del Señor, no porque lo merezca, sino por fe.

En otros sentidos, he sido como Germán, alguien en control de todo en su vida, no sé si el sentido que él lo ha vivido pero si en otros. La soberbia... como hablamos esa noche con Eduardo... el mayor de los pecados... si algo debo confesar es la soberbia... Pero eso es parte de "mi vida antes de Cristo", pasado, pisado, perdonado.

Las reuniones de hombres y el catequésis familiar, me resultan espacios muy importantes, porque con todo respeto siento que allí está la Iglesia y lo más importantes, siento que allí está el Señor, como nos recordó Pedro la otra noche:

"19 Os aseguro también que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, sea lo que fuere, lo conseguirán de mi Padre que está en los cielos. 20 Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos. " <strong>Mateo 18,19-20</strong>

Tengo la convicción errónea o no, alguien sabrá corregirme, que palabra, ejemplo y testimonio son las herramientas de la evangelización.

Fierro, habla poco, observa y escucha mucho... y cada vez que habla, siempre está hablando para que nos sumemos a ayudar en algo a alguien. Esta última reunión contó la dureza de su niñez pero también relató la fortaleza, y la honestidad con que la soportaban y superaban. Hace poco se ordenó el Padre Cristian. Permítanme seguir sorprendiéndome que en estos tiempos que corren siga existiendo la vocación... Gloria a Dios.

Me he tomado hace un tiempo la costumbre de balancear las buenas y las malas y resulta que las buenas son muchas más y más intensas pero las malas tienen más prensa quizás por la influencia de la impiedad que en mayor o menor medida logra pervertir nuestras vidas. Alguien quiere que creamos que todo está mal y va mal y por falta de fe corremos el riesgo de suscribir a esas mentiras...

Y volviendo a la pregunta de Pedro... creo que si uno vive en la mentira y no se otorga al "Camino, la Verdad y la Vida", es muy probable que su conteo de los días, minutos y segundos felices en la vida se acorten notablemente.

No es mi intención ser injusto con nadie, pero desde mi vivencia, quien me ha acercado a este grupo que compartimos ha sido Pedro, y vaya mi profundo agradecimiento por todo lo que él hace en fe, determinado y con ese estilo tan particular suyo casi a molde de lo que pudiese aceptar como evangelizador alguien como yo.

Sucedió otro hecho particular, dos mujeres enviaron postre a la reunión. Podría suceder que una tuviese esa intención... pero que se diera justo que dos personas a la vez tuvieran ese gesto... la esposa de Roberto y la hija de Pedro...

Estoy seguro que hay algún signo, he aprendido en estos últimos tiempos que no hay azar cuando del Señor se trata... algo quiso decir allí... pero lamentablemente mis conocimientos teológicos no son lo suficientemente amplios para interpretar esta ocurrencia. Me limitaré a agradecerles por la bondad que sólo mujeres de Dios podrían tener...

Pensaba esta mañana antes de levantarme, mirate Marcelo hablando de amor... y la otra noche mi reflexión para con Germán fue esa, porque ciertamente, todos los testimonios de quienes pudieron contar algo sobre su felicidad, fueron todos relatos de amor... hijos, familia, Cristo, vida.

No debería... pero me sentí orgulloso, de ser parte de esto... ser parte de uno de los tantos grupos que debe haber y desconozco... pero que ante el devenir diario de la violencia y la desazón parecieran ser los últimos bastiones del hombre por suscribir a la Vida...

Suscribir al Reino del Amor, la familia, la paz, la buena voluntad, la solidaridad, el Reino de Dios. En ese momento, y a partir de esta pregunta que nos trajo Pedro... creo haber tenido un nuevo de tantos entendimientos que Dios me ha ofrecido desde que me determiné a vivir por fe.

Luego con Eduardo, hablamos sobre la necesidad de pedir al Señor sabiduría... No sé cómo vive cada uno estas cosas... pero a mí en verdad no sólo me resultan motivo de alegría sino que combustible de la esperanza.

Nos reunimos para compartir un momento con Cristo, nos reunimos para confirmar que estamos dispuestos a seguir sus enseñanzas aunque tantas veces nos sea tan difícil sostenernos en ellas, nos reunimos para escucharnos, acompañarnos y sostenernos en la Senda del Señor, tal como lo dice el Evangelio... "Sobrellevad los unos las cargas de los otros; y cumplid así la ley de Cristo." Galatas 6:2

Nos reunimos porque hemos elegido aceptar que hemos sido elegidos y nos hacemos del valor que nos da la presencia de Dios para enfrentarnos a nuestras propias miserias y egoísmos y nos desafiamos a intentar otra vida posible y es la vida plena con el Señor.

Permítanme, sin ser pecado de soberbia, sentirme feliz de ser parte de un grupo de hombres que no se reúne para beber, perseguir amores fáciles, ir tras el poder o alentar deportes... sino que soy parte de un grupo que se reúne para vivir su vida con nuestro Señor Jesucristo. Doy las gracias por eso.
Marcelo Zamora. 16 de julio de 2011

« Sobre la Ignorancia | Autenticidad »

Espacio patrocinado. ¿Cómo anunciar aquí?