El tiempo de la cosa. La Adversidad. Marcelo Zamora, Escritos
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El tiempo de la cosa

El hedonismo como valor de intercambio

Publicado: miércoles, 30 de noviembre de 2016

El tiempo de la cosa. El hedonismo como valor de intercambio

Las personas, aún algunas que se creen espirituales, siguen buscando felicidad en las cosas.

¿Cómo una cosa podría dar felicidad si no tiene vida?

Quien se ha rendido a las cosas genera relaciones con cosas... busca una pareja que tenga muchas cosas o que necesite mucho sus cosas porque no las tiene y siempre las ha deseado...

Compra amistad con sus cosas, sus comodidades, sus lujos y “gustos”. El valor de intercambio es el hedonismo, sea el propio o el ajeno. Y si carece de muchas cosas pero aún tiene alguna cosa capaz de dar placer a otro, la intercambia por esas cosas o se convierte en una cosa para acceder a las cosas que el otro pueda brindarle para satisfacer sus deseos.

Puede dar placer o recibirlo debido al imperio de las cosas. Puede intercambiar placer por cosas o cosas por placer. Y así los otros son cosas, cosas que permiten acceso a las cosas que no posee o cosas a ser poseídas utilizando como medio las cosas que si se posee...

Dijo la socióloga italiana Roberta Paltrinieri "La gente feliz genera vínculos; la infeliz compra compulsivamente"

Y no sólo compra compulsivamente el que tiene con que comprar, también lo hace el que no tiene con que comprar.

¿Se puede comprar sin tener? ¡Claro que sí! Comprando a quien si tiene... Así son las relaciones entre las cosas... el que no tiene entrega algo que le interesa al que si tiene...

Pero ese tipo de relaciones no permiten la creación de vínculos... porque son sólo relaciones entre cosas.

Y al degradarse un ser humano a cosa para poder sostener esas relaciones, la felicidad se vuelve mucho más inalcanzable que antes y la vida tan pero tan confusa... que surge la desesperación por obtener más cosas o relacionarse con quienes tengan más cosas que uno...

Vuelvo a la brillante pero sencilla frase...

"La gente feliz genera vínculos; la infeliz compra compulsivamente"

Habrá quien objete este pensamiento diciéndose “pero soy pobre, no puedo comprar nada”, “eso no me toca”. Generar vínculos o relaciones no depende de cuantas cosas uno tiene, o cuanta capacidad para comprar cosas uno tiene...

Depende de cómo uno se relaciona y se posiciona ante las cosas, los otros y las cosas de los otros. Con hedonismo se compra o se vende… Quien tiene muchas cosas compra al que tiene pocas porque ofrece hedonismo de otra manera inaccesible para el que no las tiene…

Finalmente vuelvo a las enseñanzas de Gabriel Marcel quien nos dice que vivir en este plano del tener, olvidando que hemos nacido para ser…. es fuente de una doble angustia. Angustia por no poder tenerlo todo y angustia por temor a perder lo que ya se tiene…

Vuelvo una vez más a la frase…

"La gente feliz genera vínculos; la infeliz compra compulsivamente"

Pareciera que este mundo no nos deja lugar y debemos elegir si o si vivir en la angustia de tener y relacionarnos como cosas con cosas…

¡Tremenda mentira! No es así. Por comodidad se elige vivir de esta manera… y nadie necesita dejar de tener cosas para vivir sin ser esclavo de las cosas.

Sólo se necesita relacionarse con las personas no considerándolas como medios para obtener cosas… Sólo se necesita amar y solo estar allí donde uno pueda amar…

¿Amar en el trabajo dirá alguno…? Tal vez uno puede ser capaz de transformar ese espacio, aún con las limitaciones propias del mismo, y seguro genere vínculos allí también… y probablemente la gente no sepa porque pero se sienta feliz allí.
Nada está perdido, lo que hemos perdido en este tiempo y en todo caso puede que sea el rumbo social porque como sociedad creemos en las cosas, adoramos cosas, adoramos al que tiene muchas cosas… y nos hacemos esclavos del que más tiene o peor aún de las cosas mismas que deseamos tener…

Es tan sencillo comprender de donde sale tanta angustia, tanta violencia, tanta infelicidad…

Ojalá en estas palabras viaje la semilla que te haga pensar cómo te relacionas… y cuantas cosas se interponen o interponés a tu felicidad, a esos vínculos que soñás pero no sabés como alcanzar…

Marcelo Zamora, 30 de noviembre de 2016

La imagen adjunta es la obra "Angel Dust" de Tony Futura (Berlín, 2015)

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