El arte como elevación del alma a la eternidad. La pieza musical más antigua conocida. Entre la fe y la razón (Fides et ratio). Marcelo Zamora, Escritos
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El arte como elevación del alma a la eternidad. La pieza musical más antigua conocida

Publicado: lunes, 8 de septiembre de 2014

El arte como elevación del alma a la eternidad. La pieza musical más antigua conocida.

Viajar 3400 años aproximadamente en el tiempo a través de una melodía…

Rondando la ficción es un hecho este descubrimiento que ha llevado mucho tiempo convertir en música nuevamente pero que en definitiva es el legado musical de toda una civilización de la antigüedad y además de eso, la pieza musical escrita más antigua conocida.

Se trata de 29 escritos musicales que datan del período del 1400 antes de Cristo.

No queda mucho más que maravillarse y disfrutar de una obra musical de esta talla, la cual aseguran que era una alabanza a la diosa Nikkal, diosa de los huertos.

Las tablas de escritura cuneiforme fueron descubiertas allá por 1950 en la antigua ciudad siria de Ugarit, y en estas tablas está este himno y los más asombroso, instrucciones para que un cantante y un instrumentista con un "sammûm" de nueve cuerdas lo puedan reproducir. También se hallaban en las tabletas las instrucciones para afinar el instrumento…

En verdad, estoy impresionado. Esto lo hicieron para que no se perdiera en el tiempo, para que pasara lo que pasara, esta canción volviese a sonar. Indicando instrumento, como afinarlo y como cantarla, algo así como nuestras convenciones de notación musical pero en tablas de arcilla, increíble!

¿Dentro de 3400 años, alguna pieza musical de nuestro tiempo, sobrevivirá para que alguien la vuelva a disfrutar?

En definitiva me da la sensación que el método de conservación empleado por estos antiguos humanos es mucho más duradero que cualquiera de nuestros soportes actuales. De hecho han logrado estos antiguos han logrado su misión y a 3400 años suena nuevamente su alabanza… ¿no es acaso algo increíble esto…?

¿Si me dejara estupefacto escuchar música de Debussy y pensar en cómo se eternizaba parte de su alma y emociones a través de su obra… y cómo sería aquel mundo que lo inspiró a escribir ese famoso Claro de Luna en 1890…? Por dar algún ejemplo…

Definitivamente almas importantes poblaron el Ugarit hace mucho tiempo, porque sólo con alma y visión trascendente se puede pensar en viajar a la eternidad a través del arte…

Porque si bien a muchas personas les gusta concebir el arte como expresión, como catarsis, como pasatiempo también… a mí me gusta entenderlo desde la concepción de la elevación por sobre todo concepto que pueda esgrimirse.

Tal vez no sea muy técnico esto pero donde puedo ver el arte como elevación del alma a la eternidad… todo cobra un sentido especial y hasta dos líneas sobre un lienzo, trascienden desde ese lugar donde el artista se desconoce a sí mismo, una elevación a la eternidad de algo de su ser más allá del tiempo y la carne que pronto se desmoronan y desaparecen…

Pienso entonces, que no estaría nada mal que fuéramos resguardando de esta manera metódica y clara, algunas de nuestras obras de arte musical más sublimes como por ejemplo lo haría con el Messiah de Haëndel o la 9º sinfonía de Beethoven o porque no la maravillosa poesía folklórica de Atahualpa en canciones como “Tu que puedes vuélvete”.

Como será nuestro mundo en 3400 años… que llegará de nuestra cultura a ese mundo, a esos hombre y mujeres de esos distantes tiempos… Tendrán la oportunidad de disfrutar “La pasión de San Mateo” de Bach cuando hoy está de oferta en los supermercados, entre rábanos y jabón en polvo, y perdurando años en las góndolas cada vez a precio más bajo porque a nuestros hijos ya no les enseñan que en la antigüedad o en el pasado inmediato había música además de guerras y traiciones… Muchas veces me alarma como en este tiempo de la diversidad y la globalidad se encogen los gustos de las nuevas generaciones y como y peor aún se achican los horizontes… donde del pasado no se rescata nada y por el futuro se pierde mucho el interés, tal vez en esa nueva forma de dominación que ejerce el mercado sobre las personas a través de la excesiva estimulación electrónica.

Por eso, ante esta fe de quien o quienes se hayan aventurado hace unos 3400 años a guardar esta pieza musical, las instrucciones acerca de cómo debía cantarse, con que instrumento acompañarla y hasta como afinar el mismo no puede más que deslumbrarme… porque así como hoy preguntar quién ha sido Homero en mi ciudad te puede llevar a que te contesten el personaje de dibujos de los Simpsons… en ese tiempo en que fueron escritas estas tablas, seguramente dominado por barbaries diversas, habrá sido una osadía y una preocupación poco comprendida pretender conservar algo de lo más bello de aquel tiempo.

Los especialistas de la Universidad de California en Berkeley han publicado un libro de audio llamado “Sonidos del silencio”, como el famoso tema de Simon & Garfunkel de las década del ’60, en el que presentan a los oyentes una interpretación, titulada "Una canción del culto Hurrian de la antigua Ugarit". Otros científicos y artistas han realizado sus propias versiones de esta música ancestral.

En este caso lo que estamos escuchando es la versión de esta pieza musical por el músico Michael Levy, un especialista en música e instrumentos de la antigüedad.

Ojalá este no sea otro escrito solitario, donde los mismos de siempre son los que pueden valorar  y o disfrutar lo que intento registrar aquí… no por mí… sino por la humanidad misma… porque si no somos capaces de asombrarnos y detenernos ante la belleza del arte trascendiendo el tiempo para renacer cual ave fénix, me preguntaré, ¿hacia dónde creemos estar yendo…?

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