Almas cercanas. El Exodo de los Espíritus. Marcelo Zamora, Escritos
ContemplarContemplar. Al contemplar recuperamos nuestra esencia perdida y volvemos a lo que somos, porque somos naturaleza...
La bellezaLa belleza. Serie temática sobre diferentes manifestaciones de la belleza
La vida se abre pasoLa vida se abre paso. Serie Temática. A pesar de todo lo que hacemos, la vida sigue avanzando...
EscritosEscritos. Escritos cortos de Marcelo Zamora

Series Temáticas » El Exodo de los Espíritus » Almas cercanas

Almas cercanas

La percepción… la voz sabia… la lucidez para las pausas y silencios… la claridad… la implacable pasión por la verdad…

Publicado: sábado, 3 de diciembre de 2016

Almas cercanas. La percepción… la voz sabia… la lucidez para las pausas y silencios… la claridad… la implacable pasión por la verdad…

“Eludiendo este mundo impío, y, porque no, sumergiéndome en tus propios Campos Elíseos. Mi alma se lleva tus palabras, atesorándolas en ese espacio tan maravilloso en donde todo permanece inalterable.” Claudia Viviana Juanez (Mis más profundos agradecimientos por estas palabras, dedicándole este humilde escrito.)

Entre tantas voces a mis pasos por las silenciosas huellas del desierto devorador de las almas ausentes aparecen a veces signos impregnados de vida solapados en palabras… Himnos agraciados para mis oídos desesperantes de belleza… para mis sentidos hastiados por la superficialidad y vacuidad de los tiempos…

Hasta que el juicio lo decida mis pies han de caminar por esta voracidad desoladora que nutre los rostros y las voces del silencio… Impiadoso y seco… ardiente y gélido a la vez… Si existe alguna búsqueda importante en la vida… al menos para mí… es la búsqueda de las almas que aún no se han marchado… las que perduran y luchan por no desaparecer… las que invitan con su ejemplo a la mía a seguir inventando un sueño digno de ser soñado…

Y el ínfimo premio a tanta resistencia suele ser el sólo saber que existen almas cercanas peleando las mismas batallas imposibles… con ingenuidad, coraje… enfrentando los gigantes de la condenación… de la devastación… del vaciamiento… creyéndolo todo, sufriéndolo todo, esperándolo todo y soportándolo todo como bien enseñare la voz del ser más bello… Algunos reinos suelen ser arrasados por pequeños actos…

La fragilidad del alma parece debilidad ante la unidimensionalidad del mundo… Sin embargo una ingente fortaleza la constituye para en esa susceptibilidad, y desde esa mismísima inermidad… ser el último bastión de supervivencia del género humano… Reconozco almas cercanas en la percepción… la voz sabia… la lucidez para las pausas y silencios… la claridad… y sobretodo en la implacable pasión por la verdad… Si algo descubre almas cercanas es eso… La necesidad irresistible del imperio de la verdad en cada acto, palabra y sentido… En todas esas llaves conjugadas se abren las puertas de mi alma tantas veces callada y atormentada… tantas otras rebosante y feliz… pero siempre indefectiblemente refugiada en su reino casi inalcanzable… resguardada de la demencia perversa del deseo del otro… de las imposiciones de la gravitación universal… de la tragedia cultural de la alienación impositiva de la masa dominante… La generosidad propia del encuentro humano, del despojo absoluto… inventa espacio-tiempos… lugares inaccesibles a las almas ausentes… donde cuál repetición pulsional el ineludible retorno de los orígenes provoca la creación que espolea la letanía de las rutinas… donde la experiencia de la intersubjetividad espontáneamente estalla sin más fuerza que la apertura misma puesta en vilo y sin prevenciones.

Los sitios que las almas reclaman… Mucho más podría decirse de las almas cercanas… pero… al decir otras cosas perderían fuerzas las impresiones de este intento descriptivo que poco llega a decir de todo lo que en realidad es…

¿Qué puede trasmitirse a través del muro del lenguaje?

¿Qué puede tabular el registro de lo simbólico, la marca de la letra acerca de lo real?

Sólo intentos vanos de alcanzar al otro en la comunicación de esos reflejos ínfimos que de la vivencia llega a dar cuenta y advertir la conciencia…

Cuando vuelvo de mi pequeño reino a los vacíos de la rutina embrutecedora del mundo… cuando las almas ausentes pueblan mis pasos y no alcanzan a comprender lo que la mía grita con silencios y miradas… allí… la existencia de otras almas de espíritus vivos son el bastión fundamental para seguir creyendo y no retirarse definitivamente a esos tentadores Campos Elíseos que parecen llamarme con más vertiginosidad cada vez…

Por todo eso… la existencia y el descubrimiento de las almas cercanas… es cuanto menos… la certidumbre de la existencia de la Belleza…la esperanza quizás vana de ir dilucidando que no todos los espíritus se han desvanecido en medio de este imperio de la cosa en que vivimos.

Marcelo Zamora, marzo de 2005, editado 3 de diciembre de 2016

« Miserere | Solamente a veces »

Espacio patrocinado. ¿Cómo anunciar aquí?