Absurdo. La Gravedad del Amor. Marcelo Zamora, Escritos
ContemplarContemplar. Al contemplar recuperamos nuestra esencia perdida y volvemos a lo que somos, porque somos naturaleza...
La bellezaLa belleza. Serie temática sobre diferentes manifestaciones de la belleza
La vida se abre pasoLa vida se abre paso. Serie Temática. A pesar de todo lo que hacemos, la vida sigue avanzando...
EscritosEscritos. Escritos cortos de Marcelo Zamora
Absurdo en PDF

Series Temáticas » La Gravedad del Amor » Absurdo

Absurdo

Un edén que no debió ser

Publicado: lunes, 28 de noviembre de 2016

Absurdo. Un edén que no debió ser

¿Cuán absurdo podría ser todo? Jamás subestimo la estupidez… sobre todo la mía.

Y así de ridículo debo verme en sus ojos… llevando en mi mente sus gestos, sus palabras, sus expresiones, su belleza…

Sus lágrimas al partir, mi sequía de no poder ni querer volver. La miel en su mirada… su imperecedera palidez… huellas de cortezas de castaños en sus cabellos siempre cubriendo parte de su rostro, como si algo tan delicado debieran esconder…

 

¿Cuán absurdo podría ser todo? Jamás subestimo la tormenta… sobre todo la mía.

Y así de insondable debo escucharme en sus oídos… atando mi mente a sus mensajes e intentando bocetar argumentos que nos permitan desanudar el desatino de nuestro encuentro… indebido.

Su desesperación que me demuele tanto o más que la mía… el brillo de sus ojos a punto de llover… y no me imagino refugio alguno que de esta imagen perturbadora me pueda contener.



¿Cuán absurdo podría ser todo? Jamás subestimo la muerte… sobre todo la mía.

Y así de insoportable debo seguir caminando a ninguna parte donde no tentarme a correr por el calor de sus manos, el aroma de su piel… transitar fútil para suponer vida donde todo pulso se ha detenido.

Su silencio que me fluye por dentro y en la cama no logro dejar de contraer los pies y ojalá alguna vez pueda la almohada dejar de morder…

 

¿Cuán absurdo podría ser todo? Jamás subestimo los sentimientos… No me explico como pude permitir que todo esto llegara a suceder…

Y así de insostenible se vuelve no tocar el teléfono que en dos días no cesa de sonar y martillarme la sien…

Su amor me fisura los pies y puedo sentir aún en la distancia el llamado de su alma y por momentos se me agotan los recursos para no caer… Y sólo me sostiene una pregunta…

 

¿Cuán absurdo podría ser todo? Jamás subestimo la mentira… y sólo en ella podríamos volver a ser… este vergel, que jamás, nunca, de ninguna manera… debió ser…

Marcelo Zamora, 28 de noviembre de 2016

« La dualidad del amor | El amor en los tiempos del narcisismo »

Espacio patrocinado. ¿Cómo anunciar aquí?