Y ALLI ESTABAS. Breves impresiones sobre la Fe. Marcelo Zamora, Escritos
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Y ALLI ESTABAS

El lenguaje de nuestro encuentro…

Publicado: domingo, 10 de diciembre de 2017

Y ALLI ESTABAS. El lenguaje de nuestro encuentro…

Una casa abandonada, un jardín invadido por las especies silvestres en flor. Allí donde el hombre no interviene la naturaleza hace su trabajo, discreta, imperceptible… y sólo el tiempo muestra los frutos de su obrar.

Tantas almas que se afanan en hallarte, entre muros, mármoles costosos e imágenes de cerámica, madera y bronce…

Tantas almas abrasadas de rutinas y recetas prodigiosas hacia tu infinitud…

Y allí estabas, allí estás, y allí has de estar… en todo, en todos… y tanto que cuesta interpretar tus caricias cotidianas…

Una casa abandonada, no hay tiempo… más si lo hay, y en un segundo, todo mi ser admirado en tu inmensidad… todo mis sentidos espoleados por la belleza de un jardín abandonado. Y una pregunta. ¿Jardín abandonado por quien o en todo caso cuidado por Quién? Panaderos se erigen con esplendor a las primeras luces de la mañana, en medio de la ciudad, en medio de las ruinas… La Creación se expresa mejor donde los humanos no estamos…

Allí donde los hombres nos abandonamos y aceptamos el orden de las cosas, donde somos capaces de aceptarnos ínfimos y partes de todo… milagros imperceptibles y maravillas reservadas se levantan tal vez para despertarnos del sueño desatinado de nuestras soberbias.
Allí estabas, allí te vi por un segundo, menos quizás, y mi alma conmovida y agradecida por esta gracia de poder percibirte, de poder recibir en mi pobre inteligencia, en mi escasa sensibilidad, tanta belleza, tanta perfección en la pequeñez, en la insignificancia, en aquello que cientos de ojos hayan ignorado en esta misma mañana de rutinas y horarios apretados…

Cada vez, que logro ser quien es capaz de percibirte, comprendo, como tantas líneas vanas son tal vez algo de provecho y quizás, sea mi fantasía absurda suponer, que es ese nuestro momento. Nuestra conversación. Probablemente incomprensible, más para mí, el lenguaje de nuestro encuentro.

Allí estabas, allí estás y sé que allí estarás cuando yo ya no esté y que nada de todo este tiempo habrá sido jamás en vano.

Marcelo Zamora, 10 de diciembre de 2017

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